El pádel es un deporte que está incrementando mucho el número de practicantes. Y la causa es clara, simple y fácil: el pádel se puede practicar sin mucho esfuerzo y sus beneficios son incalculables. Los más destacables para el alumnado son:

  1. Ganan INDEPENDENCIA de forma Saludable.

La adolescencia es una etapa de crisis personal, un momento de la vida en el que el joven está descubriendo la vida por sí mismo y quiere tomar cierta distancia respecto de sus familiares para formar su verdadera personalidad, y nada mejor que hacerlo dentro del mundo del deporte. Jugar a pádel es muy recomendable para alimentar la autoestima y tener una imagen positiva de uno mismo.

  1. Liberan TENSIONES y ESTRÉS.

Jugar a pádel en la adolescencia también es muy saludable para liberar las tensiones y el estrés que los jóvenes tienen a esa edad ante la presión académica y la responsabilidad de tomar sus primeras decisiones sobre su futuro. Jugar a pádel tiene una clara vertiente social, por ello, mejora el estado de ánimo.

  1. Aprender a COMPETIR.

Jugar a pádel es muy saludable para que los adolescentes adquieran destrezas valiosas en su vida como la lucha por el cumplimiento de un objetivo, la rivalidad sana, el compañerismo y el cumplimiento del deber.

  1. Ganan Nuevos AMIGOS

Cada vez es más fácil encontrar actividades para jugadores de pádel en la etapa adolescente. Jugar a pádel en la adolescencia también es muy aconsejable para hacer amigos/as con los que compartir una afición común.

  1. Aumentan su MOTIVACIÓN

El pádel es un medio que aporta a los/las adolescentes la capacidad de darse cuenta de que son capaces de cumplir sus objetivos, lo que aumenta su motivación y autoestima.

  1. Buen Desarrollo FÍSICO-MOTRIZ

A nivel físico, el pádel es muy recomendable para tener una buena coordinación y tener un buen control de movimientos.

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